14. La Casa Azul de Frida Kahlo

La Casa Azul de Frida Kahlo
Jardín de la Casa Azul de Frida Kahlo, ciudad de México
Con Woody Allen paseamos por algunos de los espacios más emblemáticos de Manhattan nos quedó por ver Jardín Botánico de Nueva York. Es buen momento para una visita porque durante este verano presenta la exposición Frida Kahlo, art, garden, life. La muestra recrea el jardín que la artista mexicana tenía en su Casa Azul, junto con varias obras que recogen la importancia que la naturaleza tenía para ella y la presencia de la botánica en sus cuadros. Se trata de la primera exposición centrada en la importancia simbólica que las plantas tenían para la autora.

Pero ya que recrea el jardín de su Casa Azul, mucho mejor desplazarnos hasta el lugar original, en el encantador barrio de Coyoacán en ciudad de México. La Casa Azul pertenecía a la familia Kahlo y fue construida por Guillermo, el padre de la artista. Frida Kahlo (1907-1954) nació y murió en este lugar y pasó allí largas temporadas de su vida, aunque convivió con Diego Rivera en otros hogares de la misma ciudad y distintos lugares del extranjero. Las casas-museo siempre me transmiten la sensación de estar invadiendo la intimidad de alguien y me hacen preguntarme hasta qué punto esa persona estaría de acuerdo con que deambuláramos entre sus recuerdos más personales. Pero es esa intimidad la que también permite acceder a los aspectos más intangibles del artista, a su universo personal recreado en lo cotidiano.

Frida Kahlo en la Casa Azul de México
Frida Kahlo en la Casa Azul (conexiones.digital)
Visitar la Casa Azul de Frida fue para mí una experiencia inolvidable, por ofrecer una mirada tan cercana a la artista, tan personal, pero al mismo tiempo por ser un reducto de paz poblado de objetos heterogéneos donde todo, lo banal, lo trascendental, lo decorativo, lo utilitario, tiene cabida. Junto con unas pocas obras suyas, conviven piezas de arqueología precolombina, objetos folklóricos indígenas, regalos que iba recibiendo de sus admiradores, como el caballete que le regaló Nelson Rockefeller, u objetos tan dolorosos como el lecho que la vio postrada durante largo tiempo para recuperarse del terrible accidente que sufrió en un autobús que colisionó. Un espejo instalado en el techo de esta cama dio origen a su afición por la pintura y la presencia de los autorretratos como uno de los motivos más recurrentes en su pintura. Desde una mirada surrealista, Frida se retrató a sí misma, a la par que retrató a las personas más cercanas de su entorno, su dolor contínuo a lo largo de su vida y ese universo tan personal lleno de referencias a la cultura y naturaleza de su país.

La Casa Azul de Frida Kahlo
Casa Azul de Frida Kahlo, ciudad de México

Lo cierto es que Frida está de actualidad, como demuestra este artículo de El País. Aunque, por otro lado, ¿alguna vez ha dejado de estarlo?




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